¡Hola desde Praga! ¿Cómo estás? Yo disfrutando mucho, caminando mucho y con todos los horarios desordenados. Muy de vacaciones y relax y muy dispuesta a que hablemos de la sabiduría ¿ Cómo lo ves? 🙂

Muchos de mis clientes se sienten perdidos, o en circunstancias en las que no saben que hacer (o dejar de hacer). O quieren cambiar algo en sus vidas y se quedan atrapados, sin poder avanzar, en el como hacer eso que ya saben que quieren.

Las respuestas a estos interrogantes está en el propio interior: tenes una sabiduría que te asiste, habita y constituye, constantemente. Pasa que esta sabiduría va más allá de resultados externos, de lo que podemos conseguir en el afuera. Está más ligada a la paz de elegir quienes queremos ser que a la voracidad que nos exige el tener (y no me refiero sólo al tener material sino a cualquier experiencia que esté presionada a ser parte de tu vida).

La dificultad (y el desafío) es que tenemos un discurso interior muy juicioso e influenciado por nuestra cultura, educación, el marketing que nos enfrenta con nosotros mismos.

Para conectar concientemente con esta sabiduría tengo dos estrategias que colaboran mucho, en el que ponemos perspectiva, en el que dejamos de tapar el bosque porque tenemos el árbol casi sobre nuestra frente y desde ahí tener a disposición a mi propio sabio.

Las estrategias para reencontrar tu sabiduría

  • La primera es identificar lo que quisiera que las personas que más te importan dijeran de vos en tu funeral. Si, el día que te vayas: ¿Qué impresión querrías haber dejado en los diferentes roles de tu vida? (Y podes pensarte como padre, emprendedor, profesional, amigo, miembro de un club, etc). Este ejercicio te dice mucho de lo que de verdad te importa. Ejemplos: Como mamá quisiera que Romeo sienta que lo apoyé en la expresión de su si mismo, que valoro y respeto su individualidad y creo que ser quien es en esencia es un gran aporte al mundo. Y cómo quiero esto para él, lo quiero para mi (no va a guiarse por lo que le diga sino por lo que yo haga). Como emprendedora quisiera que digan que supe monetizar y hacer rentable mi empresa siendo impecable y honesta con mis clientes. Tomo decisiones con esos valores, enfocando en eso que quisiera que recuerden cuando ya no esté. Si queres usar este ejercicio para una situación específica (y no para un rol) funciona igual. La pregunta en este caso es: ¿Cuanto me va importar esto el día que me vaya? y ¿Qué quisiera recordar de mi (o que recuerden otros) de esta situación? ¿Que decisión me haría sentir orgulloso?
  • La segunda estrategia consiste en pensar en el día de tu cumpleaños número 100. Con un discurso para ese evento les contaras a tus invitados los secretos de tener una buena vida. Es decir cual es la clave para superar obstáculos, para estar bien a pesar de todo y cómo hacer de la experiencia de estar vivos algo increíble. Si queres usar esta estrategia para una situación específica la clave es que escribas como la superaste o como lograste eso que querías.

Conclusión

Como verás en ambas el factor perspectiva es lo más importante. Somos sabios cuando nos salimos del pensamiento “tengo este problema” para conectarnos con la situación “así se trasciende esto”. Y esa información está en nosotros. Solo que conectar con ella requiere que pueda ver más allá de mis límites actuales del estar siendo.

Dejá de pensar en lo duro que es el camino y piensa en lo grande que será la historia que estás escribiendo. Re-ilusionate acudiendo a tus ser más grande, a tu mejor versión.

Hasta la semana próxima,
Te abrazo fuerte,

Gabrielle